2 tazas (250 g) de harina de trigo T55
→ Base de la masa: proporciona suavidad y estructura a las galletas.
4 cucharaditas de levadura en polvo
→ Para que las galletas suban y estén bien aireadas.
1/3 de taza (65 g) de azúcar glas
→ Aporta el dulzor justo.
5 cucharadas (70 g) de mantequilla muy fría (o congelada)
→ Para que la masa quede hojaldrada y tierna: la mantequilla debe quedar en trozos pequeños.
1 taza (240 ml) de leche entera muy fría
→ Hidrata la masa y favorece la suavidad.
1 cucharadita de sal
→ Realza los sabores.
90 g (aprox. 3 oz) de arándanos frescos o secos
→ Los ingredientes estrella de la galleta: frescos para una textura suave, secos para una textura más masticable. Para el glaseado:
1 taza (120 g) de azúcar glas
3 cucharadas de agua (30 ml)
1 cucharadita de extracto de vainilla
1/2 cucharadita de zumo de limón
Consejo: ¡Añade un poco de ralladura de limón a la masa para realzar el sabor!
Preparación paso a paso
Preparación paso a paso
1. Prepara la masa
Precalienta el horno a 220 °C (con ventilador). Cubre una bandeja de horno con papel vegetal.
En un bol grande, mezcla la harina, la levadura química, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla muy fría, cortada en cubos o rallada. Incorpórala con las yemas de los dedos o con una batidora de repostería hasta obtener una mezcla arenosa con algunos trocitos de mantequilla visibles (el secreto para una masa hojaldrada).
2. Añade los arándanos
Incorpora los arándanos a la masa con movimientos envolventes, sin triturarlos, para crear un bonito marmoleado morado y bayas enteras en cada galleta.
3. Dar forma a la masa
Vierte la leche muy fría y mezcla rápidamente con una cuchara de madera o con las manos hasta que la masa esté ligeramente unida (no más: si la trabajas demasiado, las galletas quedarán densas).
Sobre una superficie ligeramente enharinada, vierte la masa y aplánala suavemente hasta que tenga un grosor de 2-2,5 cm. Corta con un cortador de galletas redondo o un vaso invertido. Reúne los restos para formar más galletas.
4. Hornear
Coloca las galletas en la bandeja de horno, dejando un poco de espacio entre ellas. Hornea de 12 a 15 minutos, hasta que estén doradas e infladas. Deja enfriar sobre una rejilla.
5. Preparar el glaseado
Mezcla el azúcar glas, el agua, la vainilla y el zumo de limón hasta obtener un glaseado suave y fluido, pero no demasiado líquido.
6. Glaseado y presentación
Cuando las galletas estén tibias, cúbrelas generosamente con el glaseado. Déjalas reposar unos minutos y… ¡disfrútalas, aún ligeramente tibias, para una experiencia inolvidable!
Variaciones y consejos
Frutos rojos: Sustituye los arándanos por frambuesas, moras o grosellas rojas.
Estilo scone inglés: Añade ralladura de naranja o lima a la masa.
Un capricho extra: Añade pepitas de chocolate blanco.
Versión vegana: Usa margarina vegetal muy fría y leche vegetal.
Estilo bizcocho: Forma montoncitos de masa a cucharadas para un aspecto más rústico.
Sugerencias de presentación
Para desayunar, con café inglés o té.
Para el brunch, sírvelo caliente con yogur griego o nata montada.
De postre, acompáñalo con coulis de frutos rojos o crema de limón.
Para la merienda, consiente a grandes y pequeños con un vaso de leche.
Información nutricional (por 1 de 12 galletas)
Calorías: 180 kcal
Proteínas: 3 g
Carbohidratos: 29 g
Grasas: 6 g
Fibra: 1,2 g
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar arándanos congelados? ¡Sí! No las descongeles primero; añádelas directamente a la masa para evitar que doren toda la galleta.
¿Cómo debo guardar las galletas?
Guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente (2 días) o en el refrigerador (hasta 4 días). Caliéntalas unos segundos en el microondas.
¿Puedo congelar estas galletas?
Por supuesto, antes o después de hornearlas. Recaliéntalas en el horno o déjalas descongelar a temperatura ambiente.
¿Es necesario el glaseado?
No, ¡pero le da un toque delicioso! Puedes sustituirlo por azúcar glas o ralladura de cítricos.
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí, puedes prepararla el día anterior y mantenerla refrigerada, o congelarlas crudas para hornearlas cuando quieras.
Conclusión
Las galletas de arándanos al estilo americano son la combinación perfecta de suavidad, dulzor afrutado y frescura de limón. Fáciles, rápidas e infinitamente versátiles, ¡se convertirán rápidamente en un básico en la cocina de tu familia! Pruébalos como brunch, como snack o simplemente para endulzar tu mañana y disfrutar del placer de un descanso lleno de comodidad y relax.

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